Qué resuelvo
La parte del proyecto que decide si el resto sirve para algo: entender qué hace hoy quien va a usar el sistema, qué le duele, y convertirlo en flujos y prototipos que el equipo pueda construir sin adivinar.
Cuando un sistema se entrega y nadie lo usa, casi nunca es un problema de código. Es que nadie preguntó antes.
Cómo lo hago
Prototipar antes de programar. Wireframes y prototipos interactivos en Figma con los flujos reales de cada tipo de usuario. Un prototipo que se corrige cuesta una tarde; una pantalla ya programada que se corrige cuesta una semana.
Levantar requerimientos con el cliente, no sobre el cliente. Casos de uso y flujos documentados con quien conoce el proceso, para que la trazabilidad entre lo que se pidió y lo que se entregó no dependa de la memoria de nadie.
Mapear el proceso antes de que existan pantallas. Diagramas de flujo y arquitectura de información validados antes del desarrollo.
Medir lo que se publica. Vengo también de marketing digital: campañas, métricas y ajuste por resultados. Un producto no termina en el despliegue, termina cuando alguien lo usa.



